En la actualidad, el móvil ha dejado de ser solo un dispositivo tecnológico para convertirse en una extensión de nuestro ser, un espacio íntimo que refleja nuestras rutinas, emociones y relaciones. Es por este motivo que a través de este dispositivo se canalizan nuevas formas de control en las relaciones de violencia.
Durante el último encuentro estuvimos repasando una serie de diálogos que nos dieron mucho que pensar; material que os compartimos ahora para que podáis continuar entrenando la percepción de cara a la identificación de este tipo de violencias digitales.
¿alguna conducta que te haya sorprendido?